- 3% de las empresas espera su mayor impacto entre el 2026 y 2030
RedFinanciera
México vive el auge del nearshoring con una IED récord superior a 40,000 millones de dólares y consolidado como el principal socio comercial de EE. UU. Entre 2026 y 2030, 41.3% de las empresas espera el mayor impacto de esta tendencia, mientras que la región norte del país podría concentrar el 54.3% de la actividad industrial, particularmente en mercados como Monterrey, Ciudad Juárez, Tijuana y Saltillo. Este contexto se ve especialmente impulsado por el Plan México y representa una oportunidad para las empresas extranjeras que quieran comenzar operaciones.
Sebastián Rubio, Business Development Director en TMF Group, firma líder de servicios financieros, administrativos y de cumplimiento normativo, afirma que una de las primeras decisiones de las compañías que llegan al país deben hacer es definir correctamente su estructura fiscal y las obligaciones que tendrán, mucho antes de comenzar a facturar, contratar personal o realizar inversiones.
“La llegada a México requiere mucho más que establecer una entidad legal. Antes de iniciar operaciones, las empresas necesitan tener claridad sobre sus obligaciones fiscales, contar con los registros y herramientas digitales necesarios y definir quién será responsable de atender cada requerimiento. Preparar estos elementos desde el inicio permite que la inversión avance con mayor orden y certeza”.
Cinco elementos que deben resolverse antes de operar
- Inscripción y situación fiscal. Contar con el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y determinar correctamente el régimen y las obligaciones que correspondan a las actividades que realizará la empresa en México.
- Representación legal y documentación. Tener definidos los representantes y contar con la documentación corporativa y fiscal necesaria para realizar trámites ante las autoridades.
- Herramientas de cumplimiento. Gestionar oportunamente elementos como la efirma y la habilitación del Buzón Tributario, que permiten a las empresas interactuar con la autoridad fiscal y atender sus obligaciones.
- Establecimiento permanente. Analizar, antes de comenzar actividades, si la forma en que la compañía desarrollará sus operaciones en México puede generar un establecimiento permanente y las obligaciones fiscales asociadas.
- Calendario de obligaciones. Identificar desde el inicio las declaraciones, pagos, retenciones y demás obligaciones aplicables, así como establecer responsables y controles para cumplir en tiempo y forma.
Marcela Pino, Market Head of Financial Services – LatAm en TMF Group, señaló que en los proyectos vinculados con el Plan México la planeación fiscal debe acompañar las decisiones de inversión desde sus primeras etapas. “Tener una matriz clara de obligaciones, responsables, fechas y documentación permite evitar que el cumplimiento se convierta en un proceso reactivo una vez que la operación ya está en marcha”, agregó.
Cumplimiento como parte de la estrategia de inversión
El cumplimiento fiscal no es un proceso separado de la estrategia de expansión, sino una condición que debe acompañar el calendario de inversión. La definición de la entidad que operará en el país, el modelo bajo el cual desarrollará sus actividades y la forma en que realizará sus inversiones pueden determinar obligaciones fiscales diferentes y, por tanto, requerir una planeación previa.
Para las empresas que participan en proyectos relacionados con el Plan México, esta visión resulta especialmente relevante, ya que una misma inversión puede involucrar obligaciones fiscales, corporativas, contractuales y administrativas que deben mantenerse coordinadas durante diferentes etapas.
“La oportunidad que representa México para la inversión extranjera también exige una visión integral del cumplimiento. No se trata únicamente de atender la obligación cuando llega su fecha límite, sino de anticipar cómo las decisiones de financiación, la operación y las obligaciones fiscales estarán conectadas durante la vida del proyecto”, señaló Sebastián.
Vale recalcar, el nearshoring es una estrategia de negocio en la que una empresa traslada sus fábricas o procesos a un país cercano a su mercado principal para reducir costos y acelerar la entrega de productos. Con el crecimiento esperado entre 2026 y 2030, establecer operaciones con una estructura fiscal y documental preparada desde el principio puede contribuir a que las nuevas inversiones pasen con mayor rapidez de la decisión de establecerse en México a una operación productiva y sostenible en el país.

