- LA CHISPA Y EL INCENDIO
- CARLOS RAMOS PADILLA
Red Financiera
Francia una vez más después de que ya parecía lejano 1968. Los desacuerdos, la violencia, el tratar de desmantelar sistemas y gobiernos. La diferencia del 68 es que la detonación se generó por miles y miles de estudiantes que fueron exportando las manifestaciones que sabemos como estallaron en México.
Hoy se trata de algo mucho más peligroso, la unión entre las invasiones migratorias y los conflictos armados en Medio Oriente. ¿Cuál podría ser el primer experimento? La crisis migratoria reciente en territorio español no debe entenderse únicamente a la invasión a una isla sino al arribo masivo de más de 50.000 personas a la ciudad autónoma de Ceuta (en el norte de África) a finales de julio de 2026, eventos que dejó ver como muchos fueron intencionalmente liberados de prisiones de Marruecos con el propósito de desestabilizar y provocar repuntes de tensión.
Ahora Trump señala que Francia debe “cerrar inmediatamente” su frontera “antes de que sea demasiado tarde” tras devastadores y violentos disturbios, olvidando el problema creciente que tiene en Nueva York con musulmanes e iraníes y el
Gobierno de Zohran Mamdani.
En estos momentos las calles de Paris arden con multitudes cargas de odio y deseos de destrucción. Ni una sola bandera de Francia en las “protestas” “estudiantiles”. Solo banderas de entidades islámicas.
Francia atraviesa una jornada de convulsiones luego de las violentas marchas que dejaron comercios saqueados, vehículos incendiados, edificios dañados y un impórteme número de elementos de la fuerza pública heridos. Incluso de socorristas.
Cerca de dos mil personas fueron detenidas y más de 600 uniformados y bomberos traslados a unidades de atención médica. El histórico ayuntamiento de Limoges quedó hecho cenizas. El incendio provocado inició en el último piso considerando una opción terrorista orquestado por profesionales.
Los disturbios se generan por un creciente malestar que va más allá de los reclamos del sector educativo. Las movilizaciones dieron comienzo hace unas semanas con reclamos y peticiones estudiantiles solicitando mejores condiciones en programas de estudio y en infraestructura.
Y aparecieron grupúsculos de migrantes con banderas islamicas y de Palestina (ojo y aviso, así se está gestando una serie de movimientos en planteles mexicanos especialmente en la UNAM donde encapuchados han colocado enormes banderas palestinas sobre los edictos de varias entidades de estudio).
La crisis francesa estimula interrogantes acerca de posibles efectos en la política debido a la proximidad de las elecciones presidenciales, provocando la pregunta, a quiénes conviene la caída de Emmanuel Macron. Pero esto se está extendiendo peligrosamente.
Por el complejo momento que atraviesa Israel los pro palestinos intentaron derruir la Torre Inclinada de Pisa, en Italia, privando un incendio en su parte superior y colocando una enorme bandera palestina.
Pero más allá, inspirados por lo que ocurre en Francia, jóvenes migrantes de segunda y tercera generación comenzaron a saquear tiendas en Milán, Italia, provocando un importante desorden.
La chispa del rencor y odio patrocinados ya generó un incendio social sin precedentes, y para muchos, en el mundo islamico, la consigna divina es dominar al mundo.

