SE COMENTA SOLO CON…

0
1
  • TRAMPOSOS
  • CARLOS RAMOS PADILLA
Red Financiera
En alguna ocasión José López Portillo dijo que lo pero que nos podía suceder era convertirnos en un país de cínicos. No sé si llegar a ese extremo de consideración, pero si estimó nuestra estampa es de mentirosos, tramposos y corruptos.
El ejemplo más práctico es el Mundial en donde todos mienten, nos hacen trampas y se muestran corruptos.
El gobierno federal día con día trata de engañarnos asegurando que todo está bien, que hay seguridad, que la infraestructura es relevante, que las obras se terminarían y que estamos listos para este evento que parece nos quedó muy grande.
Infantino, el presidente de FIFA, convirtiendo al deporte más popular en un negocio en donde hay abuso en el boletaje, chantaje a gobiernos, sobornos y abusos. A los dueños de los palcos no les garantizan proteger sus derechos pero muchos, la gran mayoría revendiendo sus lugares en un negociazo fuera del campo fiscal.
Los “maestros” disidentes de la coordinadora saboteando y enfrentando al gobierno pero usando como rehén a la sociedad. Pedirán hasta lo innecesario porque tienen dobladas a las autoridades que pretenden evitar el “boicot” al Mundial usando, muy grave, como “escudos de la paz” a trabajadores sindicalizados.
Serían la primera barrera a enfrentar a los manifestantes antes de que estos sean frenados por unidades antimotines que las autoridades aseguraron no existirían y por tanto nunca operarían.
Comercio ilícito de productos del Mundial que son requisados no por cumplir con la ley sino por exigencias de la FIFA que pretende llevarse todas las utilidades y ganancias (por cierto el gobierno mexicano los exentó de impuestos además de que con cargo a la sociedad se les paga la seguridad, estancia, alimentación, transporte y hospedaje).
Mientras redacto esta colaboración las autoridades están en “negociación” con los revoltosos, asunto que no debería llegar a esos límites si hubiera gobernabilidad.
Ahí están los de Ayotzynapa a quienes amlo prometió escucharlos, atenderlos y resolver la “verdad histórica” que se convirtió en una burla encabezada por Alejandro Encinas.
Ahí están las madres buscadoras recibiendo el menosprecio de las autoridades aún cuando exigiendo pruebas desde Palacio Nacional, les muestras campos de concentración y retos humanos que desnudan la enorme violencia encabezada en país y la complicidad de funcionarios corruptos que viven de la impunidad a razón de esconder los ilícitos de otros y así facturar favores fuera de la ley.
Trenecitos de ciencia ficción que no existieron y que después, otros diferentes, fueron inaugurados para presentar fallas en su operación.
Otros, como el Metro, es caos desde que la izquierda llegó al poder en la CDMX.
Accidentes, incendios, colapsos, inundaciones, cortos circuitos pero sin responsabilidad alguna mientras nos entretienen pintando ajolotes y puentes en todas colonias.
Solo engaños, estafas, fraudes.
Un aeropuerto sin terminar, el AICM, que no sustituye ni se compara al proyecto de Texcoco que se canceló por mero capricho de un presidente con serias patologías y amarguras.
Entidades turísticas  sobreviviendo al secuestro o al crimen como en Teotihuacán, pero gestionando arcos electrónicos para detectar a los posibles asesinos.
Tramposos, así nos ven y nos vemos.
Hoy, para este Mundial no hay identidad, no hay convivencia, no hay valores ni nada que presumir, pero si la necesidad de que el mundo se entere que un narcogobierno (así calificado desde dentro y fuera del país por gobiernos e instituciones), nos está asfixiando como nunca.