Los pozos de Carlos Pozos

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  • La 4T sin fuero
  • Por Carlos Pozos Soto

 

RedFinanciera

 

En la campaña política del licenciado Andrés Manuel López Obrador prometió que el titular del Ejecutivo Federal podría ser juzgado por cualquier delito. Esa fue una bandera política.

Amiga o amigo lector, cuando usted esté leyendo este trabajo periodístico, le restarán al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, un año y tres días para que concluya su administración; misma y durante la cual –desde el día 27 de noviembre del año 2020– gobierna sin fuero el ciudadano Presidente, pues el Congreso de la Unión aprobó la reforma para quitar el fuero presidencial y por ello AMLO puede ser detenido por una autoridad judicial.

Me permito brevemente explicarles que el “fuero constitucional”, estrictamente hablando, consiste en la protección que tienen los legisladores por las opiniones y votaciones que emiten durante el desempeño de su encargo. Y los diputados y senadores del Congreso de la Unión gozan de fuero constitucional en los términos del Título Cuarto de nuestra Constitución.

Para que no se nos olvide, ¿recuerdan cuándo le quitaron el fuero a AMLO?, pues esto ocurrió en los años 2004 y 2005, suceso que se convirtió en uno de los procesos legales más cubiertos por los medios de comunicación nacionales.

Ahora, ya siendo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, en la conferencia de prensa del 27 de noviembre del año 2020, Andrés Manuel López Obrador celebró la aprobación por parte del Congreso de la Unión a la reforma que eliminaba el fuero presidencial.

Desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, explicó que esta enmienda a la Constitución fue histórica, pues se mantenía este privilegio desde 1857, por lo que después de este periodo, el presidente de la República podrá ser juzgado en funciones por cualquier delito. De manera tal que si se organizan los conservadores del Poder Judicial, de la clase política neoliberal, del empresariado corrupto, o de los intelectuales militantes, pueden juzgar al Jefe de la Nación en funciones y hasta un año después de terminar su encargo, y podría ir a la cárcel.

En caso de que “alguien” se atreviera, el juicio al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, iniciaría su proceso en el Senado de la República, ahí en donde esos senadores aprobaron la iniciativa de quitar el fuero presidencial, que sin duda es un hecho histórico, y el elemento central sería “por traición a la patria”.

Cabe señalar, amigos lectores, que la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos indica que le corresponde a la Cámara de Diputados realizar la investigación para sustanciar un proceso de esa naturaleza.

Así lo establece el artículo 10 de esa ley, que “la Cámara de Diputados sustanciará el procedimiento de juicio político por conducto de las Comisiones Unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y de Justicia, quienes designarán a cinco miembros de cada una de ellas para que, en unión de sus Presidentes y un secretario por cada Comisión, integren la Subcomisión de Examen Previo de denuncias de juicios políticos, que tendrá competencia exclusiva para los propósitos contenidos en el Capítulo II de esta Ley”.

El más reciente caso en nuestro país para evitar ser detenido por “fuero”, es el del fiscal de Morelos, Uriel Carmona, a quien se detuvo por encubrimiento por el delito contra la administración de la justicia en el feminicidio de Ariadna Fernanda, en donde la defensa del Poder Judicial le otorgó tres amparos por tres órdenes de aprehensión diferentes.

Y sobre el tema del “fuero” del citado fiscal, el titular del Poder Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, expresó que sospecha que los ministros de la corte –no todos, pero sí la mayoría– lo están protegiendo, porque “todos los amparos que le están concediendo, o la mayoría, hablan de que tiene fuero, y resulta que funciona el fuero en su caso para presuntos delitos federales, no cuando se trata de delitos del fuero común”.

Por eso es importante la reforma al Poder Judicial, porque se quedó en la época de Carlos Salinas y de Diego Fernández de Cevallos: ¡se quedó anclado!

Y con Ernesto Zedillo, el Poder Judicial fue moneda de cambio cuando hicieron el enjuague PRI-PAN. Sólo recordar que Zedillo nombró de procurador a un panista, Lozano Gracia, y ahí estaba Diego Fernández de asesor.

Denunció AMLO que la estructura del Poder Judicial en su mayoría está intacta, se ha mantenido inalterable. Se requiere una renovación tajante y eso solamente se puede hacer si el pueblo de México lo decide, y el procedimiento no es tan complicado: es dejarle al pueblo la elección de los jueces, de los magistrados y de los ministros; que sea el pueblo el que los elija.

A manera de ejemplo propone: así como el pueblo elige a los presidentes municipales, a los diputados locales, diputados federales, senadores, gobernadores, presidente de la República, así como se elige a los representantes del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo, que se elija también a quienes representan el Poder Judicial, y eso va a ayudar mucho.

Faltando un año y tres días para que concluya su administración, si se llega con este Poder Judicial, es muy probable que le den luz verde a una denuncia por traición a la patria. Pregunta que este tecleador le hizo al Presidente AMLO, cuando le cuestioné: “¿No teme usted porque lo puedan enjuiciar?”, a lo que respondió: “¡No, aquí lo espero!”. Nunca un Presidente de México en funciones –como Andrés Manuel López Obrador– había gobernado sin fuero… Y hasta aquí con Los Pozos de Carlos Pozos. Y si desean que le haga su pregunta al Presidente de México en la conferencia de prensa “mañanera”, por favor háganmela llegar al correo: lordmolecularedacción@gmail.com vía Twitter (X)  a: @lordmoleculaoficial, o bien, visita nuestro portal https://www.lordmoleculaoficial.com/ así como también pueden ver mi Canal Lord Molécula Oficial.