- La previsión de PIB para 2027 también se mantiene en 4.2%: BBVA Research
- El país asiático se transforma de ser una fábrica a una potencia manufacturera
Red Financiera
Desde la visita de Estado del presidente estadounidense Donald Trump a China, del 13 al 15 de mayo pasado, los riesgos geopolíticos han disminuido.
En términos económicos, persiste la situación de “fuerte oferta y débil demanda”. Por el lado de la oferta, China está pasando de ser una fábrica a una potencia manufacturera. Por el lado de la demanda, la lentitud de las ventas minoristas se debe a la disminución del efecto de los subsidios nacionales, mientras que la debilidad de la inversión extranjera directa se debe principalmente al desplome del mercado inmobiliario y a la campaña de desapalancamiento.
Un estudio de BBVA Research prevé que el PIB para 2026 se mantenga en el 4.5%, en línea con el objetivo de crecimiento del 4.5-5% anunciado por las autoridades en las “dos sesiones” de marzo, y también mantenemos la previsión de PIB para 2027 en el 4.2%.
Asimismo, las presiones inflacionarias no cederán, señala el estudio, y por ello elevó su estimación del IPC al 1.2% y del IPP al 1.4% para 2026.
Predecimos que no habrá recortes de tasas ni de coeficiente de reservas obligatorias en lo que resta del año, debido a la actitud de “esperar y ver” del Banco Popular de China, similar a la de otros bancos centrales importantes.
Se agrega que los riesgos geopolíticos han disminuido, en parte debido a la visita de Trump a China.
El análisis detalla que la economía china se basa en el consumo interno y el impacto de la guerra de Irán en el crecimiento económico y la inflación de China ha sido limitado en comparación con otras economías asiáticas.

