- Más de un millón 500 mil personas se ocuparon sin acceso a instituciones de salud
- El número de ocupados que cuentan con esa prestación se redujo en 347 mil
- Por Gerardo Flores Ledesma
Red FinancieraMX
El sector privado advirtió que la precariedad del mercado laboral es inequívoca, porque la población informal o sin servicios de salud aumentó en 1.5 millones, mientras que la ocupación formal acumuló 6 meses con reducciones anuales consecutivas.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado subrayó que aunque en diciembre la población ocupada aumentó, su origen principal fue la informalidad, que ha sido una alternativa para un gran número de personas.
Recuerda quer recientemente el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo a diciembre del 2025, que nuevamente generaron preocupación sobre la situación laboral en el país, por si bien es cierto que en diciembre la población ocupada aumentó en 1.058 millones de personas respecto al mismo mes del año previo, es claro que esto no fue suficiente para satisfacer las necesidades de la población que se integró al mercado laboral (población de 15 años y más) que tuvo un aumento de 2.176 millones de personas.
Agrega que “esto refleja, en principio, la dificultad que tienen las empresas para generar nuevos empleos, pero no solo en cantidad, sino también en calidad, lo que redunda en mayores niveles de precarización del empleo”.
En su más reciente análisis, el CEESP aclara que el total del aumento en la población ocupada se concentró en la informalidad, segmento de la situación laboral que aumentó en 1.162 millones de personas, con lo que representó el 54.6% del total de la ocupación, superando el 53.7% reportado un año antes. Lo preocupante es que la ocupación formal se redujo en 104 mil personas, con lo que acumuló seis meses con reducciones anuales consecutivas.
Asimismo, se aprecia que, del total del aumento de la población ocupada en el año, 1.502 millones de personas se ocuparon sin acceso a instituciones de salud, mientras que el número de ocupados que cuentan con esa prestación se redujo en 347 mil.
El organismo empresarial advierte es preocupante que, en su clasificación por posición en el trabajo, del total del aumento de la población ocupada, el número de Trabajadores subordinados y remunerados, que se puede relacionar más con la formalidad, aumentó en solo 338 mil, cifra que reflejó un aumento de 1.082 millones de trabajadores sin prestaciones, en tanto que el universo de ocupados con prestaciones se redujo en 507 mil, comportamiento que refleja el importante aumento de la informalidad. Los clasificados como no especificados disminuyeron otros 236 mil.
Resalta que “por nivel salarial se aprecia que la mayor parte de la población ocupada se concentra en los rangos más bajos, lo que independientemente del significativo aumento de los salarios mínimos, es una señal de precarización”.
Las cifras indican que, del total de la población ocupada, el 39.2% se concentró en el rango de los trabajadores que reciben hasta un salario mínimo y el 35.5% en el de aquellos que reciben de uno hasta dos salarios mínimos. Estos porcentajes contrastan con los que se observaron al cierre de 2018 de 15.8% y 27.5%, respectivamente.
Se precisa que “los ocupados que perciben más de dos salarios mínimos representaron el 10.7% de la población ocupada, porcentaje que es notoriamente menor al 35.6% observado al cierre del 2018. El resto de ocupados se registró en los segmentos de quienes no reciben ingresos y no especificados”.
El CEESP recuerda que la economía informal ha sido una alternativa para un gran número de personas con necesidad de una fuente de recursos para el sustento familiar. Incluso, en ocasiones esta fuente de trabajo pudiera ser más rentable que la formal. Tan solo se debe observar que, de acuerdo con los resultados del INEGI, el ingreso promedio por hora trabajada de los trabajadores por cuenta propia, que en buena medida se puede relacionar con la informalidad, fue de 71.10 pesos, mientras que el ingreso de los trabajadores subordinados y remunerados asalariados fue de 61.81 pesos.
El CEESP insiste que “es fundamental un ambiente de negocios que estimule la inversión productiva, que facilite la creación de nuevas empresas y consolide la operación de las existentes en la formalidad. Es la mejor manera de crear empleos formales de calidad”.
Y concluye: “Un entorno laboral de salarios bajos, sin prestaciones económicas y sin acceso a instituciones de salud, es señal de precariedad. Mejorar el entorno laboral es un reto inmediato, aunque será una tarea compleja durante el presente año, sobre todo frente a las expectativas de un ritmo de crecimiento aún reducido”.

