- ¿ROMPIENDO RELACIONES?
- CARLOS RAMOS PADILLA
Red Financiera
Se percibe que luego de varias reuniones del gobierno mexicano con funcionarios de alto nivel de Estados Unidos habrán de actuar contra los criminales en México.
¿Qué obligaría a pensar lo contrario si Trump ha frenado a las tiranías latinoamericanas y aprehendido a personajes que se sentían intocables como el propio Maduro cuando gritaba: “cobarde ven por mi te espero en Miraflores” o a los eternos revolucionarios/ dictadores de Cuba?.
¿Por qué Trump permitiría libre acción de quienes desde el más alto nivel alimentaron a los cárteles más violentos y poderosos del planeta en territorio mexicano?
Este domingo Sheinbaum dibujó un nuevo trazo a la narrativa oficialista. Dejó en claro para ella que México enfrenta una ofensiva de la ultraderecha de Estados Unidos lidereada por la Casa Blanca.
Siente y piensa que hay alianza de los estadounidenses con sectores de la derecha mexicana, para atentar contra la soberanía nacional. Demagogia constante, reiterada y errónea que trata de manipular a la población.
El punto central de esto, por el momento, es la solicitud de extradición de Rocha Moya y las que vengan. Se está protegiendo lo incorrecto y evitando limpiar al país de tanto sicario.
Al mismo tiempo se pretende insistir en que amlo es el más pulcro de los mexicanos en nuestra historia y que todo se trata de una confabulación política para mermar a “su transformación”. Una confabulación política.
El probable choque frontal con Estados Unidos está a la vista cuando Sheinbaum a micrófono abierto llama a defender a Sinaloa, a Rocha Moya y a los hasta hoy acusados desde tribunales de Nueva York.
Increíble que nuestro gobierno llame a salvar en plazas públicas a presuntos delincuentes, algunos considerados asesinos.
La radicalización del gobierno consiste en cerrar filas, proteger aliados, confrontar a Washington y polarizar al país.
Hace una semana la presidenta (con a) desmintió que vienen más solicitudes de detenciones de funcionarios y políticos de Morena.
Con su temeraria arenga de este domingo confirmó que es una realidad y por ello optó por un peligroso discurso acercándose a la casi ruptura con Estados Unidos.
Y les preocupa mucho el crecimiento de la derecha en países antes aliados a la izquierda reventadora y corrupta.
Lo último: el triunfo del Dr. Abelardo de La Espriella en Colombia aún cuando Gustavo Petro, señala que no acepta los resultados del conteo electoral que ubican de la Espriella como el candidato más votado de la primera vuelta.
Y lo que no esperaban es que la ex candidata presidencial Paloma Valencia, anunció su apoyo a de la Espriella para que “derrotemos a Cepeda y el comunismo” en la segunda vuelta presidencial en Colombia.
Sin duda, lo expuesto por Sheinbaum en su desesperación complica la negociación del T-MEC y se deteriora más nuestra economía.
La visión de Palacio es primitiva, muy simplista y populachera, es convencernos de que hay buenos y malos, patriotas y traidores.
“Primero, hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se vuelve el principal elector de México y eso no lo podemos permitir”, puntualizó Sheinbaum haciendo creer que el 2027 lo tienen perdido.
Saben que el Foro de São Paulo está en estertores terminales.
Entregar a Rocha, a Adán Augusto, a Andrea Chávez, a Mario Delgado, a Manuel Bartlett a los estadounidenses equivale a enterrar a todo el movimiento de amlo.
La presidenta (con a) se postula como el dique de contención para evitar que la justicia llegue a Palenque.
Les duele la exhibición de Morena como una organización narco terrorista y no lo pueden revertir ni con la suma de miles y miles de acarreados.
Discursivamente arroparse en la bandera nacional suena tan falso como asegurar que en México no hay narcolaboratorios.
Sheinbaum dio un paso muy peligroso y bajo su libreto populista avienta al pueblo por delante para defender los que ellos mismos han dilapidado.

