Reduce Hacienda su estimación de crecimiento económico para 2025 y 2026

0
36
  • Para este año será de entre 1.3% y 2.3%; para 2026 queda entre 1.5% a 2.5%
  • En 2025, el dólar cerrará en 20 pesos, la tasa de interés en 8% y el barril de petróleo aumenta a 62.4 dólares por tambo

RedFinanciera

A pesar de que hay una desaceleación en la economía y sus principales indicadores muestran debilidad y, además, no se han agregado los daños por la guerra arancelaria que ha provocado Estados Unidos, el gobierno mexicano insiste en que la economía de México crecerá este año entre 1.5 a 2.3% y entre 1.5 y 2.5% en 2026.

Para 2025, el tipo de cambio se espera termine 20 pesos por dólar, desde una previsión de 18.5 unidades por dólar, para el cierre de año; la tasa de interés en 8.0% y la mezcla mexicana de petróleo aumentó a 62.4 dólares por barril, desde una cotización de 57.8 dólares por tambo.

Así, se prevé un gasto público por 9.3 billones de pesos e ingresos públicos por 8.2 billones de pesos, lo que significa un retroceso de -2.6% y de -0.8%, respectivamente, en comparación a lo aprobado para 2025.

Para 2026, la inflación terminaría en 3.0%; el tipo de cambio en 19.7 pesos por dólar; la tasa de interés en 7.0%, y el precio de la mezcla mexicana del petróleo en 55.3 dólares por barril.

Al entregar los Pre-Criterios 2026 al Congreso de la Unión, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le apuesta a los programas sociales para elevar el ingreso de los hogares y el dinamismo del consumo interno y también a la inversión en los proyectos logísticos y energética que mejoraránn la competitividad

La SHCP destaca que en 2025 y 2026, México implementará una convergencia fiscal prudente hacia déficits menores para mantener la deuda pública en niveles sostenibles y fortalecer la confianza en la política fiscal, en un entorno económico complejo y con incertidumbre que representan desafíos para las finanzas públicas.

El gabinete económico subraya, en los documentos entregados a los legisladores, su intención de seguir por la ruta de los préstamos con el uso de fondos de estabilización y líneas de crédito con organismos internacionales y coberturas financieras frente a riesgos externos a los que denominó “amortiguadores fiscales” con los que México cuenta y que respaldan su estabilidad macroeconómica.

Insiste en que el consumo privado se fortalecerá por la creación de empleos, el crecimiento de los salarios y un mayor acceso al crédito, además de que los programas sociales seguirán elevando el ingreso de los hogares y reforzando su poder adquisitivo.

Asegura la SHCP que la inversión avanzará con fuerza gracias a proyectos de infraestructura logística y energética que mejoran la competitividad, favorecen el Nearshoring y refuerzan la integración de México en las cadenas globales de valor.

Agrega la dependencia que los Polos de Desarrollo para el Bienestar serán un catalizador clave del crecimiento, con la construcción de 100 parques industriales en 10 sectores estratégicos que atraerán inversión, generarán empleos bien remunerados y promoverán encadenamientos productivos nacionales.

De este modo, y aunque hace una revisión a la baja, la Secretaría de Hacienda estima que la economía crecerá entre 1.5 y 2.3% en 2025, y entre 1.5 y 2.5% en 2026.

Hace hincapié en que “la menor incertidumbre global y un entorno interno estable darán soporte a esta expansión”.

LAS EXPLICACIONES DEL MENOR CRECIMIENTO ECONÓMICO

En los Pre-Criterios 2026, la SHCP explica que la revisión a la baja para el crecimiento de 2025 responde a un menor dinamismo en la inversión residencial y a la persistencia de choques de oferta desde finales del año pasado. También incide la cautela empresarial ante la incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos.

Añade que la política fiscal seguirá una ruta de normalización prudente y responsable en 2025 y 2026, con el objetivo de mantener una deuda sostenible y fortalecer la confianza en la estabilidad macroeconómica del país.

Para 2025, prevé que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se ubiquen en un nivel entre 3.9 y 4% del PIB y que la deuda pública se mantendrá en niveles estables, en torno a 52.3% del PIB.

Putualiza que en 2026, los RFSP se estiman entre 3.2 y 3.5 por ciento del PIB, lo que permitirá continuar con una trayectoria de deuda descendente frente a economías comparables.

La estrategia de ingresos se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria y el uso de tecnologías digitales. El gasto público, por su parte, se centrará en programas sociales e inversión en infraestructura y transición energética, aclara.

El financiamiento del sector público priorizará el endeudamiento en moneda local, a tasa fija y largo plazo, lo que reduce la exposición a la volatilidad financiera internacional, dice.

Apunta que para 2026, se anticipa una menor presión sobre el costo financiero de la deuda, gracias a un entorno global de tasas más bajas y a un menor nivel de endeudamiento en México.

Indica la SHCP que “frente a los riesgos externos, México cuenta con una sólida red de protección macro- financiera: fondos de estabilización, líneas de crédito con organismos internacionales y coberturas financieras que respaldan la estabilidad fiscal.

Por último, el sistema financiero del país mantiene niveles de capitalización y liquidez por encima de los estándares internacionales, lo que refuerza su capacidad de resistencia ante episodios de volatilidad global.