- En vital, ante el crecimiento del comercio exterior y lineamientos ambientales: CAMEINTRAM
Red Financiera
La infraestructura portuaria y marítima deberá mantener el ritmo de modernización durante 2027 para responder al crecimiento del comercio exterior y a la relocalización de las cadenas de suministro, así como a los lineamientos ambientales internacionales que debe seguir el sector, consideró José Manuel Urreta Ortega, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (CAMEINTRAM).
Señaló que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 contempla recursos para las Administraciones del Sistema Portuario Nacional y para las funciones de autoridad marítima, mientras que el Gobierno Federal mantiene un programa de inversión de largo plazo para ampliar y modernizar la infraestructura portuaria del país. Hacienda incluye dentro de las entidades presupuestarias a las ASIPONAS de Veracruz, Coatzacoalcos y Tuxpan, entre otras.
“Vemos con optimismo el incremento propuesto del 50% en los fondos para la Articulación de Políticas y Programas del Sector Marítimo Portuario. Sin embargo, hacemos un llamado al Poder Legislativo para asegurar que estos recursos se traduzcan en una simplificación administrativa real y en la modernización tecnológica de nuestras terminales. Frente al nearshoring, nuestros puertos necesitan competir en infraestructura con los líderes mundiales”, indicó el líder de los navieros en México.
Otro aspecto es el ambiental. A pesar que México está adherido al plan Green Voyage 2050 de la Organización Marítima Internacional (OMI) para seguir la ruta de descarbonización de la flota mercante, el gasto público federal del próximo año dificultará su implementación expedita debido a una contracción en el Gasto Climático General, a que alrededor del 60% de los recursos del anexo de cambio climático están concentrados en proyectos específicos, y no existen fondos públicos directamente etiquetados para la reconversión tecnológica ambiental o descarbonización de los puertos comerciales en México.
“De no incorporar mecanismos de coinversión público-privada o reconfigurar las utilidades portuarias hacia la sustentabilidad, la infraestructura marítima mexicana enfrentará dificultades para alinearse con los estándares internacionales vigentes y avanzar en la transición energética. Esto incrementará los costos operativos logísticos de las mercancías mexicanas ante la inminente llegada de los impuestos globales al carbono en el comercio exterior”, apuntó.
Urreta Ortega destacó que México enfrenta una oportunidad para aprovechar su posición geográfica ante el crecimiento de las cadenas de suministro y la necesidad de las empresas de contar con rutas comerciales más eficientes. Por ello, es necesario continuar con las obras de ampliación y modernización de los puertos, pero también mejorar la conectividad terrestre y ferroviaria, la digitalización y los procesos logísticos.
“El transporte marítimo en México apenas mueve el 30% de la carga comercial, a pesar de que a nivel global representa el 90%. Las inversiones logísticas mixtas y públicas estimadas abren una ventana para expandir la flota mercante con bandera mexicana y optimizar la conectividad interoceánica; señaló.
Consideró que las inversiones que se lleven a cabo en 2027 deben traducirse en mayor capacidad para movilizar mercancías, reducción de tiempos y costos logísticos y mejores condiciones para que las empresas navieras mexicanas participen en el crecimiento del comercio exterior. “La modernización portuaria también debe acompañarse de mayor conectividad, seguridad, digitalización, desarrollo del cabotaje y fortalecimiento de la marina mercante nacional”, apuntó.

