Seguridad, tecnología y experiencia: una visión integral para fortalecer los eventos masivos en México

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  • En 2025, el sector del entretenimiento generó un impacto económico cercano a 68 mil 990 mdp y registró un crecimiento de 3.2%, superior al promedio de la economía nacional

RedFinanciera

El crecimiento y la creciente complejidad de los eventos masivos en México plantean nuevos retos para una industria en la que cada decisión, desde el diseño de la experiencia hasta la operación, la tecnología, la comunicación y la seguridad, puede incidir directamente en la manera en que miles de personas viven un evento.

Bajo esta premisa se llevó a cabo la segunda edición de SOEM Summit, Seguridad y Organización de Eventos Masivos, un encuentro que reunió a especialistas responsables de diseñar, producir, operar y proteger conciertos, festivales, competencias deportivas, exposiciones y eventos corporativos.

Durante dos jornadas, 26 ponentes vinculados con organizaciones como OCESA, la Federación Mexicana de Fútbol, Arena CDMX, Mextenis, Diablos Rojos del México, Coca-Cola, MPI México, PCMA, IBTM Americas y Playbook, entre otras, intercambiaron experiencias y analizaron los principales desafíos de la industria. También participaron especialistas independientes en seguridad de multitudes, prevención del delito, atención médica, reputación, derechos humanos, tecnología y gestión de riesgos.

Las conversaciones coincidieron en una premisa central: la seguridad debe incorporarse desde las primeras etapas de la planeación y no únicamente como un mecanismo de respuesta ante incidentes. Esto implica identificar y evaluar riesgos; diseñar accesos, salidas y flujos; gestionar multitudes; preparar la atención de emergencias médicas; prevenir conductas delictivas, y aprovechar herramientas de monitoreo y analítica en tiempo real.

La agenda también abordó la comunicación y la protección de la reputación frente a incidentes; los desafíos particulares de festivales y competencias deportivas; los riesgos presentes en eventos de menor aforo; el respeto a los derechos humanos; la sustentabilidad y la preparación de la industria ante encuentros internacionales de gran escala.

Desde distintas disciplinas surgió una idea común: la experiencia y la seguridad no son objetivos separados. Decisiones relacionadas con la hospitalidad, la tecnología, la comunicación, el diseño de los espacios, los accesos, la operación o el conocimiento del público pueden mejorar la experiencia del asistente y, al mismo tiempo, contribuir a reducir riesgos.

De la seguridad reactiva a la prevención inteligente

Durante la ponencia Tecnología al servicio de la seguridad: IA, monitoreo y analítica en tiempo real, Adampol Valdespino, gerente de Seguridad de Inmuebles de OCESA, planteó que la operación de eventos masivos debe avanzar hacia un ecosistema tecnológico integrado, capaz de identificar condiciones de riesgo, analizar la densidad y los desplazamientos de las multitudes y fortalecer la capacidad de respuesta.

“La gestión de eventos masivos exige una transición definitiva de la seguridad reactiva hacia una seguridad inteligente. La inteligencia artificial funciona como un copiloto operativo; el criterio y las decisiones finales deben permanecer en manos de expertos”, afirmó.

Por su parte, Giovanne Domínguez, subdirector de Seguridad de OCESA, explicó que la gestión integral de un festival debe concebirse como un sistema dinámico y preventivo en el que converjan tecnología, información, protocolos y coordinación humana.

“Más allá del escenario está la seguridad y, más allá de la seguridad, está nuestra responsabilidad de proteger la vida. En los eventos protegemos personas, creamos experiencias y construimos el futuro de la industria del entretenimiento”, expresó durante su participación.

Entre las principales conclusiones del encuentro destacó que la tecnología incrementa la capacidad de anticipar escenarios, detectar anomalías y procesar información en tiempo real. Sin embargo, su efectividad depende de la existencia de protocolos previamente definidos, personal capacitado, líneas claras de autoridad y una coordinación estrecha entre organizadores, operadores, recintos, autoridades, servicios médicos y cuerpos de emergencia.

Conocimiento compartido para elevar los estándares

Vanessa López y Víctor Vergara, cofundadores de SOEM Summit, destacaron que el encuentro nació con una visión integral de lo que implica diseñar y operar un evento, reuniendo disciplinas que muchas veces se abordan por separado, pero cuyas decisiones están profundamente relacionadas.

“SOEM nació de la necesidad de sentar en una misma conversación a quienes diseñan, producen, operan y protegen un evento. La seguridad es una parte fundamental, pero también lo son la experiencia, la operación, la tecnología, la comunicación, la accesibilidad, la sustentabilidad y todos aquellos factores que intervienen para hacer mejores eventos”,

El propósito de SOEM es ampliar esa conversación y construir una comunidad profesional en la que distintas especialidades compartan conocimiento, experiencias y buenas prácticas que permitan comprender los eventos como un ecosistema y tomar mejores decisiones antes, durante y después de cada encuentro.

Esta conversación cobra especial relevancia frente al crecimiento del entretenimiento en vivo en México. De acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro, el país se ha colocado como el tercer mercado de música en vivo más importante del mundo, después de Estados Unidos y Reino Unido. Asimismo, se estima que el sector del entretenimiento generó durante 2025 un impacto económico cercano a 68 mil 990 millones de pesos y registró un crecimiento de 3.2%, superior al promedio de la economía nacional.

Este dinamismo representa oportunidades para promotores, recintos, proveedores, patrocinadores, prestadores de servicios y destinos. Al mismo tiempo, aumenta la necesidad de profesionalizar la gestión de riesgos, homologar criterios y fortalecer la coordinación entre todos los participantes.

Con su segunda edición, SOEM Summit avanza en su objetivo de consolidarse como un espacio de referencia para transformar el conocimiento y la experiencia operativa en mejores prácticas para la industria. Su planteamiento central es que la seguridad no compite con la experiencia del público: es la condición indispensable para hacerla posible y sostener el crecimiento del sector.