- La contracción se dio desde un crecimiento mensual casi nulo de 0.01%
Red Financiera
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) de mayo fue revisado a la baja, de un crecimiento mensual casi nulo de 0.01% a una contracción mensual de 0.28%. Lo anterior se debió principalmente a una corrección a la baja tras el fuerte crecimiento de 1.20% registrado en abril, debido al mayor gasto en construcción en anticipación del Mundial de Fútbol.
Por su parte, en junio, el IOAE muestra un crecimiento mensual de 0.16%, impulsado por un crecimiento mensual de las actividades secundarias de 0.15% y un crecimiento similar de las actividades terciarias de 0.16%. Destaca que ni las actividades secundarias (en donde destaca la construcción y la manufactura), ni las terciarias (que incluyen comercio y servicios), muestran un crecimiento mensual elevado en junio, a pesar del Mundial que se celebró parcialmente en México a partir del día 11 del mismo mes.
Considerando el fuerte crecimiento de la actividad económica registrado en abril y el desempeño del IOAE para los meses de mayo y junio, en el segundo trimestre el PIB mostraría un crecimiento trimestral de 1.54% y un crecimiento anual de 1.57%. De ser así, el crecimiento anual del PIB en el primer semestre del 2026 sería de 0.97%. Es importante recordar que las cifras del IOAE tienden a ser revisadas de forma significativa. El jueves 23 de julio será relevante la publicación del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) correspondiente a mayo.
A pesar de que la información disponible al día de hoy apunta a que el crecimiento económico de México en el segundo trimestre superó el 1% trimestral, es importante no confundir este rebote temporal esperado con una recuperación sostenida del crecimiento económico. La manufactura continúa deteriorándose en la mayoría de los subsectores, mientras que el mercado laboral muestra estancamiento, marcado por un claro debilitamiento en el empleo formal y contracciones anuales del empleo en la mayor parte de los subsectores manufactureros. Para el consumo, esto se mantendrá como un riesgo a la baja en los próximos meses.
Otros componentes del PIB también enfrentan importantes riesgos a la baja.
• La inversión del gobierno sigue fuertemente limitada por las rigideces del gasto y el bajo crecimiento económico.
• La inversión privada muestra estancamiento y destacan contracciones en la inversión en maquinaria y equipo, afectada por los aranceles, la incertidumbre política, el debilitamiento institucional en México y el proceso de revisión del T-MEC.
• Las exportaciones continúan expandiéndose, impulsadas por la creciente demanda estadounidense de equipo de cómputo para la construcción de centros de datos. Debido a que estas exportaciones dependen en gran medida de insumos importados casi terminados, el valor agregado en México es bajo, lo que limita su impacto en la generación de empleo nacional. Además, implican un deterioro del perfil exportador de México.

