SE COMENTA SOLO CON…

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  • IGNACIO REY  Y MARIO ERNESTO
  • CARLOS RAMOS PADILLA

Red Financiera

En el ámbito académico, en donde realmente de forjan los triunfadores de siempre, en esas aulas donde el conocimiento y la información moldean al futuro, ahí por décadas dos enormes abogados entregaron horas de talento. Ignacio Morales Lechuga y Mario Ernesto Rosales Betancourt han dado lustre, sin cuestionamiento alguno, a la cátedra.

Morales Lechuga, uno de los abogados y notarios más destacados del país dejó su participación académica en la Libre de Derecho con el más amplio aplauso de sus pares. La capacidad de análisis en su materia, en la política y diplomacia descansan en fructíferas experiencias. Es considerado el mejor embajador que haya tenido nuestro país en Francia. Veracruzano, ex procurador general de la Republica además de rector de la Escuela Libre de Derecho. El éxito siempre le ha acompañado y éste la ha transferido a su círculo profesional.

Mario Ernesto Rosales Betancourt uno de los más queridos, respetados y admirados profesores de la FES Acatlán. Seductor y provocador entre sus alumnos desde el 16 de enero de 1976 fue reconocido por el mismo rector de la UNAM por su sólida trayectoria. Mario presenta un coeficiente intelectual más que sobresaliente y extraordinario, ello le ha permitido también figurar como un comentarista y analista en diferentes espacios informativos nacionales tanto en prensa como en radio y televisión.

Se lució durante la IX Cumbre  Mundial de Periodismo CONAPE 2026 presentando “El Periodismo como Herramienta de Guerra”. Durante su intervención, destacó que en la actualidad la información ha dejado de ser únicamente un instrumento de comunicación para convertirse en un factor estratégico de poder, capaz de influir en la percepción pública, incidir en conflictos y redefinir narrativas a nivel nacional e internacional.

Dos Grandes personalidades que entienden de la preservación de los valores, la amistad, uno de ellos. Han sido el motor esencial para que muchas generaciones de jóvenes, hoy profesionistas, construyan avenidas bien cimentadas para el beneficio colectivo.

Juntos, los tres, hemos transitado por los eventos más impactantes de nuestra historia contemporánea. Hemos debatido, confrontado, sumado ideas y experiencias, la mayor de estas en escenarios públicos, las otras en tertulias privadas muy enriquecedoras.

Generosos, amables, dadivosos. No se les va a extrañar porque continúan en activo cincelando pronunciamientos, escribiendo, decidiendo y orientando. La huella de ambos, Ignacio y Mario, ha sido firme y profunda.

Enhorabuena por los honores recibidos, bien merecidos, bien logrados. Decía don Jorge Zuñiga Campos “con grandeza vive, quien hecho a grandeza está”.